El motor para ir a terapia generalmente es un dolor o una molestia que no se
va, aunque puede ser la curiosidad por entender algún aspecto propio. La
propuesta es "conócete a ti mismo", pero cuando uno se conoce, ¿Qué
conoce? Me centraré en 4 puntos para ejemplificar, aunque son múltiples. Los
casos que relato son ficticios y singulares, cada cabeza es un mundo y en la
vida real hechos similares pueden deberse a cosas por completo diferentes.
Llevamos más tiempo en este mundo del que imaginamos, el suficiente como
para
mezclar el pasado con el presente. Caso:
Un paciente puede llegar al consultorio quejándose de que todos hablan mal
de él, que suele causar envidia en los demás e incluso ser odiado. A lo largo
de las sesiones se le hace ver que parece comportarse de una forma en que
fácilmente se gana la aversión de los demás: usa un tono de grandilocuencia,
suele ser un poco grosero, suele presumir de diversas formas sus posesiones
materiales, etc. Entonces asocia que de niño era víctima de comparaciones y
malos tratos. De esta forma está llevando una relación pasada, sufrida de forma
pasiva, a relaciones presentes, en que puede tomar una posición de poder y
activa, pero que lo deja solo y con enemigos.
Saber
qué nos motiva puede ser importante, a menudo es algo
no consciente. Caso:
Una paciente puede ser muy sobreprotectora con su hijo: tienes que sacar 10,
ponte suéter (aunque no haga frío), no puedes salir a jugar (mejor la tarea,
mejor tomar cursos), tener novia hasta la universidad. A través de las sesiones
se le hace ver que parece ser que esos comportamientos de cuidado pueden ser un
poco sofocantes, ¿Por qué intenta sofocar al niño? Entonces asocia que sigue
muy enojada con su pareja, que la dejó sola con un niño que es muy parecido a
él, tanto físicamente como en su personalidad. Exigir tanto al niño es una
forma de desquitar todo el coraje que tiene.
Conocerse uno mismo ayuda a saber
cuál es la filosofía de vida
que se lleva y qué la originó. Caso:
Un paciente llega quejándose de que los demás son egoístas y
desconsiderados, incluidos su pareja, sus amigos, el gobierno. A través de las
sesiones se le siembra la duda de que pudieran no ser particularmente egoístas,
¿Por qué espera mucho más de ellos? Asocia entonces que sus padres beneficiaron
particularmente a su hermano y no a él. Se le hace ver que sus padres
favorecieron a su hermano en actividades escolares porque él aceptó ir, cuando
el paciente siempre se negó férreamente, así como que su filosofía de vida es
el cobro de una deuda.
La mente distorsiona la realidad a través de
mecanismos de defensa,
y es bueno saber si lo hace en formas que pudieran estar causando problemas.
Caso:
Una paciente enaltece a una pareja anterior (usa la idealización): el mejor,
el más amable, los mismos gustos, atenciones, compatibilidad, etc. Todos sus
pretendientes presentes son insuficientes, con defectos, simplemente no le
llegan al anterior. Se le hace ver que parece cumplir una función ese
engrandecimiento con sus posibles parejas presentes, ¿Cuál será? Poco a poco se
devela un gran miedo a volver a abrirse a una relación, a ser lastimada. Ella
sintió que depositó todo en la relación pasada, la cual tuvo un periodo corto
de luna de miel, y después fue en picada; no fue tan buena después de todo. En
consonancia con el temor a intimar nuevamente, descubre que la idealización es
una protección contra la decepción, pues si el pretendiente hace algo malo,
total, ya sabía de antemano que nunca sería como el primero (como el que sólo
hay uno). Usar la idealización no sólo le obstaculiza considerar realmente a
alguien, sino que pone a la pareja potencial bajo un examen que nunca pasará, y
si él se la compra, la pasará muy mal.
Como puedes notar, la psicoterapia es una forma de cuidarte y cuidar de tus
seres queridos.
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